Bueno, repasando una idea que tenía en la cabeza un día que me di cuenta de que tenía un control remoto de televisión satelital en la mano y me sentía un descorazonado llegué a un argumento de lo más válido (en esta ejemplificación voy a tomar el fragmento de una conversación por chat, la conversación venía con tono informático y computacional):
Ahora las plaquetas de circuitos son minúsculas, ya no es como antes. La tecnología es nuestra amiga hasta ue te das cuenta de que te vuelve "inútil/inservible". La teconología, irónicamente, nos involuciona, evidencia tanto el contraste entre la ciencia aplicada a la misma con nuestras capacidades físicas Y mentales y nos retorna tanto a lo que es nuestra esencia animal (bien primal, bien peluda) que uno termina dándose cuenta de que ya no hace nada y de que "Nadie Vio Matrix"... (risas) A lo que voy es que tenemos miembros capaces de virtualmente cualquier cosa (acá es donde debieran reir en serio), no dejemos que los botones dejen de lado toda parte de nuestro cuerpo con excepción de nuestros pulgares.
Ahora bien, podemos valernos de herramientas para acercarnos a un objetivo, pero como bien decía anoche, no podemos dejar que hagan el trabajo por nosotros, es (in)humano e injusto para quien se valga aún de su esfuerzo para determinadas labores. ¿Dónde quedó la repartición básica de tareas con la que nos regíamos en las épocas de las tundras gélidas hace 5.000 años cuando la función de cada uno era vital para la supervivencia de la especie? ¿A quién le interesa eso hoy? (la segunda pregunta es meramente decorativa, ya que la respuesta es más que obvia: "Sólo a vos.")
Espero les haya causado alguna que otra impresión... Les ruego, si tienen algún comentario o sugerencia (como también lo pueden ser una queja o una respuesta directa a mi argunmento) no duden en hacer click en "Comentar" o enviarme un correo electrónico (sí señores, también me interesan sus opiniones, porque soy re-xenófilo y me encanta reflexionar sobre los puntos de vistas de terceros para "alearlos" a una reflexión personal final).
Saludos gratos a quienes donen un corto lapso de sus vidas a este artículo (¡porque yo lo hice, che!).
LUKE
PD: No: no leí el libro. Tampoco me gusta que hablen de "la Matrix" cuando tranquilamente pueden hablar de "la Matriz" (es bien simplona la palabra, no colaboren con el "mejicaneo").
sábado, 26 de abril de 2008
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